Serra de Tramuntana
Unesco - World heritage
Serra de Tramuntana

ALMALLUTX, Piedras que cuentan historias

 

Hay muchas formas de contar la historia y muchas de leerla.
El mes pasado hablamos con Lluc Mir, presidente del recién creado Gremi de Margers,  que describió cómo la piedra ha hecho historia y la historia Patrimonio en la Serra de Tramuntana.
Este mes, la piedra sigue siendo, angular, para hablar del pasado (y, en definitiva, el presente) de nuestra sociedad y cultura.
Lo haremos a través del yacimiento de Almallutx, descubierto en 2011 Mallorca por Jaume Deyà y Pablo Galera, dos jóvenes arqueólogos, en 2011 y que ha dado importantes claves para conocer más sobre la resistencia islámica a lo largo de la conquista cristiana de Mallorca de 1229 a 1232.

 

CATEGORÍAS: Patrimonio.

15.12.2016
 

Las aguas del Gorg Blau esconden, durante gran parte del año, más de 120.000 m²  de terreno que cobija un tesoro de piedra, huesos y cerámica que nos permiten estudiar la vida de una comunidad rural islámica creada en el S.XIII cuando un importante contingente de hombres armados de Cataluña y Aragón, dirigidos por Jaime I, desemabarcó en las isla y conquistó Medina Mayurqa (la ciudad de Palma) de donde pudieron huir unos 40.000 habitantes almohades que se refugiaron en las montañas.

Allí construyeron, sobre restos de civilizaciones anteriores, una fortificación de doble muralla, con prisas y sin trabajar la piedra, para protegerla.
En su interior, una acrópolis con varias cabañas y en el asentamiento, calles, una mezquita, cementerios y casas, por cuyos restos carbonizados puede adivinarse el final que tomó por sorpresa a quienes las habitaban y no tuvieron tiempo de huir (las llaves han sido encontradas aún en algunas de las puertas).

Las propias crónicas de Jaime I describen la situación de las personas que habitaron este asentamiento mientras resistían los ataques de las tropas cristianas: “llegaron a tal necesidad de víveres, que se comían las hierbas de las montañas como si fueran bestias”. 
A pesar de eso, lo que permite distinguir su procedencia “urbana” son los restos encontrados en las casas: “desde cerámica fina a herraduras, pasando por utensilios de cocina, perfumeros y otro tipo de objetos más elaborados y lujosos”, según Jaume Deyà, arqueólogo descubridor del asentamiento y recuperador, "lo primero que piensas cuando encuentras un yacimiento en la montaña es que sus habitantes son pastores, pero en el contexto histórico de la Conquista es diferente; son personas que huyen y suben al Gorg Blau con sus mejores pertenencias".

El final del asentamiento fue dramático, como lo ha sido en ocasiones su estudio.
Amenazado por el agua del Gorg Blau que pone en peligro su conservación, los piratas arqueológicos, que se apropian de restos para venderlos, y la falta de recursos económicos y humanos, un reducido número de arqueólogos ayudados por estudiantes, han trabajado duro buscando (bajo las piedras, también), financiación a través del micromecenazgo o los patrocinios y divulgación a través de un cómic que, además de contar la historia de sus habitantes, recoge también fondos para proteger sus restos.
 

Cada piedra, una historia, en la Serra de Tramuntana.