Serra de Tramuntana
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Serra de Tramuntana

La actividad económica en la Serra de Tramuntana

 

CATEGORÍAS: Economía.

24.10.2017
 

La actividad económica de la Serra de Tramuntana presenta una diversidad importante en su configuración. En las zonas interiores se puede encontrar una actividad que históricamente ha estado muy enfocada al sector agrícola y forestal.

Esto se evidencia a partir de los vestigios que permiten identificar una explotación de los recursos naturales en prácticamente todo su territorio. Entre estos vestigios destacan: las carboneras (aprovechamientos del bosque), los pozos de cal (aprovechamiento de piedra caliza) o la construcción de terrazas de pedra en sec (aprovechamiento y creación de suelo agrícola).

La actividad industrial se ha localizado en zonas como el Raiguer o la ciudad de Sóller, principalmente. Por otra parte, en los extremos de este ámbito territorial (Calvià, Andratx y Pollença), actualmente, se han configurado como zonas turísticas de sol y playa con unas dinámicas territoriales muy diferentes a las del interior.

La economía de la Serra entre los siglos XVI y XVII

Durante los siglos XVI y XVII la agricultura constituía la base económica y productiva de la Serra pues su economía se basaba en un sistema de autarquía que concentraba gran parte de la población ocupada.

En el contexto de una sociedad cerrada la evolución de las formas de explotación agrícola viene marcada y limitada, por una parte, por elementos políticos y sociales y por elementos geográficos, por otra, que configuraron el panorama agrícola de la época y que dificultaba el desarrollo de la agricultura desde un punto de vista económico.

Una de las características de la estructura agraria mallorquina es el mantenimiento de las unidades de explotación y de los sistemas de cultivo aunque, en las primeras, se experimentan pocas variaciones y una evolución de escasa relevancia en los segundos.

La gestión agrícola se estructuraba en dos formas de explotación: el latifundio y el minifundio. El primero de ellos, se caracteriza por su gran extensión y era gestionado por los propietarios que durante buena parte del año no residían en sus tierras.

Estos eran personas de clase alta que durante la guerra de las Germanías se apoderaron de las grandes y medianas propiedades agrícolas de Mallorca y de la Serra. Por lo que respecta la segunda forma de explotación se caracteriza por adoptar diferentes formas de cultivo de naturaleza intensiva y era gestionado por las clases más pobres.

La Serra de Tramuntana tiene unas dinámicas económicas muy diferenciadas al resto de la isla (su economía se fundamenta en las actividades tradicionales).

El latifundio es una de las estructuras agrarias más significativas, el cual se puede dividir en dos tipos de unidades de explotación: la possessió y el rafal. De forma secundaria y, particularmente, en algunos municipios, sobre todo en Pollença y Sóller, se podría añadir una tercera unidad: el hort.

En general, les possessions y els rafals constituían unos complejos de explotación agraria que englobaban diversas ramas económicas (agricultura, ganadería y explotación forestal) y en ellos se explotaban de forma equilibrada los diferentes recursos, otorgando, sin embargo, prioridad a unos frente a otros como es el caso del olivo, en referencia al sector agrícola, y el ovino, en el sector ganadero.

En les possessions, el modelo de gestión productiva agrícola se basaba en el sistema de rotación de cultivos, que podía ser a de tres a cuatro semesters25 y se complementaba con la actividad ganadera, atribuyéndole un sentido

Las actividades económicas tradicionales

Las actividades económicas tradicionales, aquellas que están en la base económica de la Serra de Tramuntana hasta mediados del siglo XX son principalmente tres: agricultura, industria y turismo. Respecto al sector agrícola, teniendo en cuenta la dinámica temporal de los siglos XVI hasta el XIX, la estructura de la agricultura se caracteriza por la transición del minifundio al latifundio que dará como resultado, por tanto, una concentración de parcelas.

Desde un punto de vista de la organización territorial de la unidad de explotación, la possessió englobaba una serie de elementos como son: el terreno o tierras de gran extensión, la casa de possessió y las diferentes dependencias.

De terreno o tierras había de cuatro tipos: unas se localizaban frecuentemente en los fondos de los valles o en pequeñas hondonadas y se dedicaban al cultivo de cereales y, cuando era posible, al trigo.

El segundo tipo son las tierras dedicadas a cultivos arbóreos (olivo), asentadas en el piedemonte y en las que por medio de bancales se facilitaba el cultivo a través de la retención del suelo fértil.

Por último, se encuentran los terrenos más marginales, dedicados a algún tipo de frutal para el autoconsumo, y otros dedicados a bosques. La casa de possessió pertenecía al senyor, quien normalmente no residía en ella, sino que era el amo (el arrendatario) quien vivía. Esta construcción tenía una gran capacidad de alojamiento que era utilizada por los jornaleros cuando tenían que trabajar continua e intensamente en los terrenos.

Las dependencias se diferenciaban según la explotación agraria realizada, siendo las principales: la establia (lugar destinado al ganado de labor o recreo), el paller (lugar donde se almacenaba la paja imprescindible para el ganado), els sestadors (donde sesteaba el ganado), la tafona, el assol (pocilgas cercado para albergar el ganado porcino) y els corrals (usados a la manera de rediles).

En términos generales, las posesiones de la Serra de Tramuntana constituyen un testimonio emblemático de la arquitectura, la economía y la vida cotidiana, la historia y el paisaje de Mallorca.

Pero también son entidades vivas, con un presente dual lleno de satisfacciones, por una parte, y de dificultades, por la otra, cargado con historias de adaptación y de superación. También son realidades con proyectos y con planes de futuro.