Serra de Tramuntana
Unesco - World heritage
Serra de Tramuntana

Oleoturismo y paisaje natural en la Serra de Tramuntana

 

En MALLORCA se estima que hay olivos desde tiempos inmemoriales, hace unos dos milenios. Introducidos en su día por los cartagineses y fenicios, definitivamente impulsados por los romanos, los olivos son parte indisociable del paisaje de Mallorca.

 

Debido a su longevidad de siglos y hasta milenios, hay ejemplares que ya por sí solos constituyen un atractivo singular y, en conjunto, constituyen un patrimonio natural y cultural de incalculable valor. Olivares centenarios y milenarios, de formas caprichosas e inverosímiles, talleres, catas o degustaciones, clases de cocina o de elaboración de aceite, visitas a almazaras o tafonas antiguas o lugares de gran interés paisajístico y cultural como el Barranco de Biniaraix y sus tradicionales marjades.

 

Descubre la cara oculta más desconocida y bella de Mallorca con esta propuesta de oleoturismo por la Serra de Tramuntana. El mayor potencial para el oleoturismo está en el norte de la isla, a lo largo y ancho de la SERRA DE TRAMUNTANA, cuyo paisaje cultural fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2010.

 

TAFONAS Y POSESIONES

 

Hasta hace no muchas décadas, la producción de la aceituna dinamizó la economía rural mallorquina y dejó huella en el lenguaje, las glosas, los cuentos, la gastronomía y las costumbres de los isleños. 

 

Las TAFONAS fueron, en este contexto, el eje económico de muchas posesiones mallorquinas, el tipo de hábitat rural disperso propio de la isla, con zonas de vivienda y otras dependencias para la explotación agrícola-ganadera de un extenso territorio circundante.

Hoy en día todavía existen algunas de estas históricas tafonas, algunas manteniendo su producción o que han sido reconvertidas en establecimientos y espacios visitables. Un buen ejemplo de posesión de montaña, de la época medieval, es COMA SEMA, junto al pueblo de Orient, en plena Serra de Tramuntana, en dónde además de un majestuoso olivar con variedades milenarias, también se conserva un molino de aceite tradicional de tracción mecánica.

 

No es el único, la almazara de CA’N DET en Sóller es una de las pocas que aún están en activo utilizando el método tradicional con el molino de piedra, los capachos y la prensa hidráulica.

 

La COOPERATIVA AGRÍCOLA SAN BARTOLOMÉ DE SÓLLER es otra referencia. Fundada el 22 de abril de 1899, ha evolucionado de acuerdo con los tiempos para seguir manteniendo la actividad agrícola y la imagen del valle, marcada por los naranjos y los olivares. La producción agraria de la Serra de Tramuntana ha sido durante siglos el resplandor y la luz de la economía local. 

 

PAISAJE Y ETNOGRAFÍA

 

El paisaje costero que encuentra el visitante entre DEIÀ y SÓLLER tiene mucho valor en lo que a OLIVARES centenarios se refiere. En cualquier caso, hablar de paisaje y etnografía en este sentido es hablar del BARRANCO DE BINIARAIX en el valle de Sóller, declarado Bien de Interés Cultural en 1994.

 

Un olivar de montaña, típico de la Serra de Tramuntana, en donde es posible ver multitud de ejemplares centenarios y elementos de arquitectura tradicional mallorquina, sobre todo en forma de marjades (los muros de piedra que jalonan el abrupto paisaje del norte de la isla).

 

El camino empedrado es un magnífico ejemplo de la ingeniería tradicional de la piedra en seco e incluye puentes, bancales hechos en las laderas de imponentes acantilados, fuentes o casas de posesión. Entre los árboles que encontramos destaca la Madona des Barranc, un ejemplar centenario de formas retorcidas y notable belleza, rodeado de otros ejemplares igualmente singulares.

 

Un espectáculo visual y sonoro, de gran belleza paisajística, que supone toda una invitación para practicar senderismo interpretativo. No en vano, la subida al barranco es parte del GR 221, la llamada Ruta de la Pedra en Sec, el sendero de Gran Recorrido que atraviesa la Serra de Tramuntana de lado a lado y que es una magnífica oportunidad de testar palmo a palma toda la belleza de este territorio.

 

El Barranco de Biniaraix forma parte de la 3ª etapa del GR 221 entre SÓLLER y la FONT DES PRAT, partiendo desde la aldea que lleva el mismo nombre debido a una antigua alquería musulmana. Lo más destacable es su arquitectura integrada armoniosamente con el territorio que la rodea, dándole un encanto especial.

 

Ubicada sobre una pequeña colina, sus calles empinadas y empedradas discurren serpenteándose entre antiguas viviendas de campesinos y señores. Desde Biniaraix es posible visitar otros pueblos del valle de Sóller de mucho encanto como FORNALUTX, de calles empinadas con sus características tejas pintadas que se conservan en los voladizos de los tejados.

 

El camino entre Biniaraix y Fornalutx transita por el CAMÍ DES MARROIG, una de las zonas productivas de montaña más importantes de la denominación de origen Aceite de Mallorca con multitud de olivos situados en impresionantes bancales de piedra.

 

D.O.P ACEITE DE MALLORCA: (Aceite mallorquín, Oli de Mallorca u Oli mallorquí) Se trata del aceite de oliva virgen extra obtenido de las variedades mallorquina o empeltre, arbequina y picual, por procedimientos mecánicos o por otros medios físicos que no produzcan alteración del aceite, conservando el aroma, sabor y características del fruto del que procede.

 

El perfil sensorial del aceite de Mallorca tiene unas características claramente diferenciadas. Se distinguen dos tipos de aceite: frutado y dulce. En el análisis sensorial del aceite frutado dominan los atributos sensoriales almendrado, dulce y frutado aceituna. La presencia de los atributos picante y amargo son moderados.

 

En el aceite dulce, los atributos picante y amargo son mínimos, mientras que los parámetros frutados, prácticamente no se aprecian. El color del aceite de Mallorca varía desde el amarillo dorado hasta el amarillo verdoso, en función, principalmente de la época de recolección de la aceituna. 

 

Las plantaciones de olivos de MALLORCA se concentran en un terreno complicado en la Serra de Tramuntana. En CAIMARI, situado en la carretera de Inca al santuario de Lluc, se encuentra uno de los centros de explotación de olivares.

 

Este pequeño pueblo de no más de 700 habitantes pertenece al ayuntamiento del Selva y el aceite de Caimari es muy reconocido. Sin duda, uno de los ingredientes gastronómicos básicos del Pa amb Oli, el pan sin sal untado en tomate que se come con queso o jamón serrano, muy típico en los desayunos típicamente mallorquines.