Serra de Tramuntana
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Serra de Tramuntana

Las conducciones de agua en la Serra de Tramuntana

 

CATEGORÍAS: Cultura.

12.05.2017
 

El abastecimiento de agua ha sido un problema recurrente para los diferentes pueblos que han habitado Mallorca a lo largo de su historia. Las condiciones geográficas de la isla, unidas a un clima de tipo Mediterráneo, han hecho del agua un bien escaso. La única fuente de suministro es la lluvia y los acuíferos que se forman en el sustrato calcáreo.

Esto ha obligado a desarrollar un conjunto de técnicas para el control del agua que han modificado completamente los ecosistemas y el paisaje natural. En particular en la Serra de Tramuntana, se ha dado la construcción de un complejo conjunto de construcciones de ingeniería hídrica tradicional con el fin de captar y extraer el agua subterránea o superficial y conducirla, distribuirla y almacenarla.

También se han habilitado, históricamente, importantes sistemas de regulación y control de los excesos hídricos que, ocasionalmente, provocan las lluvias torrenciales, y que dan lugar a inundaciones y otros efectos relacionados con la erosión del suelo.

Los diferentes paisajes del agua de la Serra de Tramuntana

En este sentido, cabe citar los qanats, palabra de origen árabe que se utiliza para designar las galerías, túneles o minas, construidas para la captación de aguas subterráneas para drenaje.

Para hacer esto, se perfora la tierra para que el agua aflore al exterior de la fuente subterránea (o el llamado pozo madre). El agua que brota en el exterior es conducida y canalizada desde una galería subterránea, construida con la pendiente necesaria para que pueda salir por la fuerza de la gravedad, sin necesidad de utilizar ninguna construcción mecánica.

A veces, la galería va acompañada de una pica para que el ganado pueda beber. Si el caudal es suficiente, se conduce hasta la zona de uso mediante un sistema de acequias, que desembocan en un estanque, en el que se almacena el agua.

El agua ha sido históricamente aprovechada para múltiples funciones. Además del consumo humano, en las posesiones y en los núcleos urbanos, el agua ha servido para abrevar ganado, como fuerza motriz y para regar convenientemente los cultivos. Incluso se documentan casos en que se ha empleado para mover molinos hidráulicos, que habitualmente se sitúan escalonados sobre el curso de la acequia.

Los sistemas tradicionales de regulación, distribución y almacenamiento hídrico de la Serra de Tramuntana que han funcionado hasta bien entrado el siglo XX, y aún hoy lo hacen en muchos casos, son el resultado de una obra en continuo desarrollo que ha sido modificada, ampliada y adaptada desde la Edad Media y, en concreto, desde el siglo XIII, tal y como demuestran varias referencias documentales.

Aparte de los qanats, la técnica de las galerías de drenaje llega a Mallorca a principios del siglo X, tras la conquista islámica de 902-903, posiblemente a través de grupos de campesinos procedentes del actual País Valenciano, según se expone en el libro del que fue historiador, Miquel Barceló, 'Las aguas buscadas. Los Qanats de la Isla de Mallorca '.

Estos agricultores llevaron con ellos la tecnología del qanat y la terraza irrigada, ya perfectamente asociados. Cabe destacar que la Serra de Tramuntana constituye la región de al-Andalus donde se conoce la mayor densidad de qanats. La evidente asociación de estos sistemas hidráulicos con las alquerías indica que los construyen los grupos campesinos, o bien ellos mismos, o bien pagando a especialistas (los llamados muqani).

El mismo libro documenta que cuando se produjo la conquista cristiana de la isla, en 1229, es posible que se construyeran nuevos qanat ya que los colonizadores conocían bien esta técnica. Sin embargo, no es de suponer una construcción masiva de este tipo de ingenios hidráulicos, ya que en el momento de la conquista, el espacio agrícola estaba ya muy ordenado, a partir de las alquerías y los cobertizos.

A partir del siglo XX, la generalización de las bombas hidráulicas permitió la creación de zonas de cultivo donde antes no era posible y la obtención de mayores caudales. Esto supuso el abandono de las huertas situadas en la montaña regadas por el agua captada de los qanat. Este hecho, unido a la introducción de nuevos sistemas de riego, como la aspersión y el goteo, hicieron que los antiguos riegos por gravedad se convirtieran en marginales.

El resultado de todo este sistema hídrico con siglos de historia es un complejo y singular paisaje del agua en la Serra a lo largo de todo su recorrido. El agua es canalizada desde una fuente o un arroyo o torrente y aprovechada para los diferentes usos mencionados anteriormente.