LA DECLARACIÓN

Entre los elementos de la Serra de Tramuntana que demuestran el Valor Universal Excepcional que exige la Unesco para declarar un enclave Patrimonio Mundial, destacan sobre todo dos: las construcciones de piedra en seco y las canalizaciones de agua.
 
Así, la Serra constituye un ejemplo excepcional de paisaje agrícola mediterráneo, por su peculiar combinación de sistemas hidráulicos aplicados al regadío, de origen islámico, para el cultivo de huertas y cítricos. A ello hay que añadir las zonas de secano, especialmente olivares, delimitadas en bancales edificados en las laderas montañosas.

Resulta interesante destacar que el 95% del territorio de la Serra de Tramuntana se encuentra en manos privadas, por lo que es fundamental la colaboración pública y privada para mejorar su gestión.

El Paisaje Cultural de la Serra de Tramuntana

Está situado en las abruptas laderas de una cadena montañosa paralela a la costa noroccidental de la isla de Mallorca. La agricultura milenaria en un ambiente con escasos recursos de agua ha transformado el terreno y muestra una red articulada de mecanismos de gestión del agua entre las distintas parcelas que es de origen feudal. El paisaje está formado por cultivos en terraza y mecanismos de distribución del agua interconectados que incluyen molinos hidráulicos, así como construcciones de piedra sin argamasa y granjas.

Fuente: UNESCO/ERI