El amor al entorno, nuestra forma de vida.

Los habitantes de la Serra de Tramuntana son los artífices de su paisaje actual, esculpido a través de los siglos.

Disponían de un extenso bagaje cultural, transmitido de generación en generación, sobre técnicas y procesos agrícolas, ganaderos y pesqueros, así como conocimientos relativos a la recolección y aprovechamiento de los recursos naturales.

A partir del boom turístico estas actividades entraron en decadencia, lo que amenaza con dejar en el olvido un extenso conocimiento secular. Sin embargo, pervive cierta actividad agrícola centrada sobre todo en la producción de alimentos como aceite, aceitunas, vino y tomate de ramellet, y artesanías como el tejido de telas de llengos, el trabajo en madera de olivo, la alfarería, el bordado o el hierro forjado.

Productos presentes en mercados y ferias que durante todo el año se celebran en las poblaciones de la Serra.